Mas de Conill
Él Mas de Conill, es una casa de labriegos de finales del siglo XVIII. Se trata de una construcción de dos plantas, su fachada principal con piedra de sillería en las esquinas y remarcando la puerta de entrada (Entrada de carro). Las ventanas de la parte superior idénticas en tamaño y forma a las de la planta baja, además disponía de balcón central. Tiene forma cuadrada con patio central interior que servía para acceder a distintas dependencias de la casa tales como los establos, pajares, bodega, cup (donde se trapicheaba la uva), nave para guardar las cosechas etc. , (hoy todavía se conservan estas dependencias en su interior, por lo que a pesar del deterioro propio del paso de los años, habría que tener en cuenta que nos ha llegado a día de hoy y se podría transmitir a generaciones futuras un estilo de vida y unas costumbres difíciles de explicar ) Las habitaciones de la casa estaban situadas en la parte delantera de misma, encontrándonos en la planta baja las dependencias donde se desarrollaba la vida cotidiana, el suelo de la planta baja todavía conserva como pavimento el ladrillo rojo cocido, azulejos de mediados del XIX en lo que era el cantarero y los que decoran la chimenea modernistas, el aljibe de la misma nos encontramos con una curiosidad, pues esta en la parte de fuera, y no debajo de la casa como era lo habitual, ello nos da a entender que se construyo posterior a la casa, dispone de una curiosa construcción para acceder al mismo y sacar agua por medio de polea y cubo, de un notable valor arquitectónico debido a la escasez de ellos.
Él Mas de Conill, lo forman dos edificaciones, una que es él MAS DE CONILL, el núcleo de la casa que mantiene toda su importancia y, a la que hacemos referencia en este articulo, y la otra que se añadió a mediados del siglo XIX, y que hoy presenta un estado mas ruinoso, pero no por ello carente de valor a la hora de acometer una restauración ya que todo el conjunto forma la Masía de Conill.
Elementos como la noria y el horno moruno (este se encontraba también fuera y tenia forma que recordaba un igloo,) fueron eliminados, ocupaban lo que hoy es la balsa de riego. Dispone eso sí de un pozo de agua subterránea.
Se puede afirmar que contiene todos los elementos propios de una casa de labriegos, propia de su época. Para dicho efecto fue construida por la familia Martínez, la cual mantuvo su propiedad hasta fechas recientes, (hoy es propiedad municipal) En la parte superior de la fachada principal antes de acometerse la reforma en los años setenta, en el alero del tejado (a dos aguas y no como se ve ahora) había una inscripción que decía “MAS DE CONILL, FINALIZO EL AÑO 1814 POR BAUTISTA MARTÍNEZ”. Es por lo que la datamos en el siglo XVIII, ya que la construcción la inicio su abuelo del que no tememos constancia ya que la mayoría de datos se nos ha transmitido de forma oral- La casi totalidad de apellidos Martínez de Oropesa parten de este tronco.
Durante la guerra civil española, la masia fue saqueada desapareciendo muebles y utensilios etec., iniciando a partir de entonces su declive económico y social debido a las consecuencias de la posguerra.
Cuando en los años setenta se acometió la reforma con el fin de evitar su degradación, se retiro el tejado a dos aguas y se ocultaron los elementos arquitectónicos de sillería, Así como las ventanas de la primera planta y el balcón central, en la planta baja, la puerta de acceso principal era de notable importancia ya que está hecha con piedra de sillería, todo ello se debió a la falta de una dirección técnica especializada.
En el momento en que fuese retirada la capa de cemento que recubre la fachada principal apreciarían estos elementos, se apreciaría y cambiaria la fisonomía de lo que en la actualidad se ve, y que hace difícil su evaluación. El retirar la capa de cemento para sacar la fachada no supone un gasto excesivo y nos llevaría a apreciar los detalles que deberían ser sometidos a un estudio por técnicos en patrimonio etnológico, arqueológico etc., ya que es de difícil entendimiento el que una construcción “civil”, como puede ser una Masía se empleasen materiales como la sillería, ya que más bien parece que pudiera pertenecer a alguna edificación de carácter militar o defensivo, que una vez en desuso fuese vendida y acondicionada como casa de labradores en el s XVIII,
Sin querer sacar conclusiones adelantadas ya que no se dispone del estudio pertinente no sería descartable que fuese una torre que sirviese de comunicación entre la torre del rey y el castillo, y como hemos señalado antes, cuando la amenaza de invasiones berberiscas ya no existiese, la propiedad fuese vendida y adaptada a la vida civil.
En lo que respecta a las piedras de sillería habría que tener en cuenta también que todas ellas son iguales en tamaño y forma, (presentan la peculiaridad en la forma de las mismas ya que los ángulos de las piedras no son rectos, más bien parecen biselados) por lo que es difícil presuponer de que formasen parte de un derribo y su posterior utilización en esta edificación)
“Él Mas de Conill”, ha sido testigo directo de la vida social de Oropesa en el último siglo. Y es portador de valores etnológicos que le han hecho merecedor de una protección especial, -
Pero también una referencia en la vida social de un pueblo que no puede explicar su historia sin la presencia de la citada masía, Ello se acredita con los hechos:
Al estar ubicada muy cerca de la estación de ferrocarril, era habitual lugar de reunión de comerciantes.
En la misma, primero los carabineros y luego la Guardia Civil, era utilizados para el intercambio de novedades, Así como referencias a sus rondas correspondientes que venían avaladas con la firma del dueño de la masía, corroborando las patrullas hacían las correspondientes rondas, En ella solían reunirse las patrullas de Benicasim, Torreblanca, junto con la de Oropesa.
En ella se realizaban transacciones comerciales en el negocio de las maderas de la familia Bosque, siendo esta masía donde se mantenía un despacho Así como los depósitos de oro que se utilizaban en el pago de las mercancías.
En toda la cartografía de la zona aparece especificado Mas de Conill”, ya sea del ejercito, Instituto Geográfico y Catastral.
El escritor Manuel Sanchis Guarner en su publicación “ELS POBLES VALENCIANS PARLEN UNS DELS ALTRES” en sus páginas 43 y 163 recoge un dicho popular referido a Oropesa que es una prueba evidente de la importancia de la masía. Nada menos que aparece como una de las señas de identidad de la ciudad
(Pág. 42-43, cita “ c) les construccions d’obres públiques o edificis importants i les seues instalacions de serveis col.lectius, han inspirat nombrosos tòpics, havenent-n-hi molts que son humoristics:)
“ A Morella no aniré
Per no pujar la costera;
Me n’anire a Vilafranca que ja jan fet la carretera I- 25
“de Castelló a Onda,/ va el tren que vola/ per aixo tots li dicen/ la panderola” V- 45
“A Paniscola, señores / hi han tres coses de valor,/ l’escala del Papa Luna/ la Font i lo Bufador” II- 26
.
“TRES COSES HI HA A ORPESA
QUE NO N´HI HA A MADRID
LA FAROLA, L´ALBUFERA
Y EL MAS DE CONILL” V- 53
También el escritor Enric Valor hace mención en una de sus obras a este dicho popular, con una ligera variación.
“Tres coses hi ha en Orpesa
Que no les te Madrid
L’albufera, Platja de la Concha
Y el Mas del Tío Conill”
Solamente por ello ya es merecedor de una valoración en el aspecto etnológico y proceder a su protección.
El catedrático en historia del arte, experto en patrimonio y asesor del obispado de Segorbe-Castellón. Rodríguez Culebras, también defendió la protección y restauración de este inmueble, haciendo hincapié en la escasez de este tipo de construcciones en nuestra provincia, y que haya llegado a días de hoy, siendo recuperable para darle el uso que más se acomode.
Todo ello junto con más documentación fue suficiente para iniciar el expediente para su catalogación como Bien de Relevancia Local por parte de la Conselleria de Cultura.
Por sus características, reúne condiciones para después de una adecuada restauración, podría albergar un museo etnológico y aprovechar su espacio para homenajear al agricultor base importante de la vida económica de esta ciudad, Crear un aula de agricultura, Así como un estudio demográfico y económico del desarrollo de los cultivos etc..
Todo ello encaminado siempre a conservar, transmitir a futuras generaciones parte de nuestro patrimonio, y que a través de sus piedras puedan llegar a entender el paso de la historia y el pasado de Oropesa, con sus gentes y sus tradiciones etc. Y sean capaces también de dejar un legado para la posteridad.
(Nota.- Esta edificación estuvo en perfecto uso hasta 1999, año en que paso a ser propiedad municipal, hasta entonces, había estado habitada con total decoro, pero en el momento que paso a propiedad municipal y por motivos que no vienen al caso, se abandono a su suerte, consintiendo que fuese ocupada por grupos marginales, haciendo en varias ocasiones fuego en su interior, lo que ha llevado a presentar el aspecto abandonado que hoy da, pero volviendo a insistir con trabajo es recuperable para generaciones futuras. En la modificación del PGOU, de orpesa, se ha tenido en cuenta todo ello y se ha procedió a su protección. Hoy es un Bien de Relevancia Loca, por parte de la conselleria de Cultura, y como tal aparece en su catalogo de bienes protegidos)
El trabajo realizado por Bruno Forner Casanova, como descendiente de esta casa, dio sus frutos, al conseguir que se protegiese y catalogase como BRL,evitando que fuese demolido para la construcción de un parquin. Su trabajo constante recopilando información, aportando datos históricos y hechos recogidos a traves de tradicion oral, por parte de su abuela Elvira Martinez, quien le transmitió no solo parte de la historia sino el amor a las tradiciones y a esta casa .Instó e inició el expediente a traves del grupo IDEA para que presentase ante la consellería de cultura el inicio de expediente para declaración como bien de relevancia local, en esta década de trabajo, ha contado con la inestimable colaboración y apoyo de instituciones culturales locales, partidos políticos, y personas particulares que han colaborado de una forma u otra en el trabajo de recuperación de este edificio, Diez años de trabajo y dedicación para que esta Masia no desapareciese, y así transmitir, un legado que nuestros mayores habían depositado en nuestras manos, y así ofrecerlo a las generaciones futuras. “Gracias a todos.
Bruno Forner Casanova
